La Bitácora

De vuelta a Monterey

Sábado, 12 de junio del 2004

El Gus D ha regresado a Monterey, California. Tras dejarme a mi en San Quintin, a nuestros colegas mexicanos en Ensenada, y el resto de la tripulación, atravesando la frontera, en Long Beach, el capitán Frank Donahue hizo su viaje lentamente al norte a lo largo de la costa de Alta California, parando en puertos protegidos a lo largo de la viaje donde pasar el mal tiempo y descansar del viaje castigador al norte a través del "Porrazo Baja."

Cuando el Gus D llegó al Muelle del Pescadores esta mañana, senti la misma sensación de excitación que noté al comienzo de nuestro viaje. Esta vez estuvo disparado por el conocimiento y experiencia duramente ganados durante dos meses en el mar, pero esto sólo profundizó mis sentimentos acerca de este buen barco, que nos trajo consigo.

Los amigos de la Estacion Marina Hopkins bajaron a ayudarnos a descargar todos nuestros aparejos: trajes de neopreno, tubos, máscaras, sacos de dormir y almohadas, el acuario, cañas de pescar, cintas métricas, cuadrantes para contar especies, químicos para preservar especímenes, motores fuera de borda, computadoras, libros de referencia, todo los ingredientes inertes de un viaje que habia sido dirigido con vida.

Esta es el fin de nuestro viaje. Y la mañana se hizo difusa con los sentimento agridulces de un final.

Mientras el Gus D se iba y Frank saludaba un adiós, pensé de lo que el me dijo después de que bajamos la última carga al muelle. La última noche, me dijo Frank, el estaba mirando El Gulfo de California: Un Mundo Aparte—un libro de fotografías exquisitas prestado a nuestro viaje por Graham Chisholm, un amigo de The Nature Conservancy—La Conservación de la Naturaleza—quién nos ayudó a organizar esta expedición, y que fue editado por Exequiel Ezcurra, presidente del Instituto Nacional de Ecologia y nuestro colaborador principal.

El libra está lleno de imágenes bellismos del Mar de Cortés—imáßgenes que ahora reconocemos por nuestro propria experiencia.

Frank me dijo que quería regresar. "Me hubiera gustado de regresar y ayudar a esa gente de mantenerlo de esa manera," dijo.

"Tratando de recordar el Gulfo es como tratar de recrear un sueño," escribieron Steinbeck y Ricketts esribio en La Bitácora del Mar de Cortés. "Y desde que hemos regresado, siempre esta en el profundo de nuestros mentes el querer positivo de regresar de nuevo. Si fuera exuberante y rico, uno podria comprender el querer, pero es fiero y hostil y sombrío. Las montañas piedrosas se alzan hasta al cielo y hay poca aqua dulce. Pero sabemos que debemos regresar si vivimos, y no sabemos porque."*

Ahora lo sabemos.

Escrito por Jon Christensen.
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* From THE LOG FROM THE SEA OF CORTEZ by John Steinbeck, copyright 1941 by John Steinbeck and Edward F. Ricketts. Copyright renewed (c) 1969 by John Steinbeck and Edward F. Ricketts, Jr. Used by permission of Viking Penguin, a division of Penguin Group (USA) Inc.

foto: L.A. Cicero
Stanford News Service